Con un espÃritu totalmente alejado del perfil más comercial que ostenta Hollywood, dio comienzo el pasado viernes 27 de agosto, la XXXIV edición del Festival de PelÃculas del Mundo de Montreal.
Con expresa voluntad de concentrarse en cinematografÃas noveles y remotas, los organizadores del certamen han organizado un extenso programa para los 12 dÃas del festival que incluye 430 pelÃculas, tanto largometrajes como cortos, procedentes de 80 paÃses, entre ellas obras de Carlos Saura, Zhang Yimour, Bertrand Tavernier y Otra Iosseliani.
Esta diversidad fue celebrada por la codirectora del festival, Daniel Cauchard, quien expresó su satisfacción por la convocatoria conseguida en la presente edición del  festival que estuvo por desaparecer hace pocos años; y es que la gran participación de jóvenes realizadores de todo el mundo también le sirve a Montreal para situarse lo más lejos posible de su mayor rival, el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) que coincide en las mismas fechas.
Toronto, cita obligada para el cine de Hollywood que lleva sus principales estrellas cada año, celebra su festival en el mismo perÃodo de tiempo y las dos ciudades, Montreal y Toronto, han renovado una antigua rivalidad que parecÃa haber desaparecido en los últimos años.
En la presente edición los roces y encontronazos parecen haber resurgido por cuanto el TIFF decidió celebrar una de sus principales conferencias de prensa el mismo dÃa que Montreal presentaba la lista de films que se presentarán este año, además de tener en su XXXV edición los estrenos mundiales de algunos de los directores quebequenses más conocidos.
De cualquier manera, el festival de Montreal tendrá también su dosis de nombres reconocidos mundialmente: Las actrices Nathalie Baye (Francia) y Stefania Sandrelli (Italia) serán homenajeadas durante el evento, al igual que el director iranà Jafar Pahani, en tanto que el actor francés Gerard Depardieu tiene programada una clase magistral de cinematografÃa el 6 de septiembre.
Louis Belanger, director de ‘Route 132’ la pelÃcula con que se dio inicio al festival, expresó que “cada festival es una oportunidad de mostrar pelÃculas, lo que es fantástico” y añadió que las guerras entre certámenes le “deprimen”, con lo cual resumió de alguna manera la inutilidad de ciertas competencias.

