Cuando pensamos en Canadá, nos vienen a la cabeza habitualmente imágenes de altas montañas y frondosos bosques de pinos. Sin embargo, este paÃs es un crisol de paisajes y entre ellos podemos encontrar algunos esencialmente marÃtimos y también muy recomendables, como la BahÃa de Fundy en plena costa del Atlántico. Un lugar especial donde pasear, detenerse y ver el paso de las ballenas.
La BahÃa de Fundy abarca aproximadamente 250 kilómetros entre las provincias de Nueva escocia y Nuevo Brunswick. Incluye otras dos bahÃas, la de Chignectou y la Ensenada de Minas, asà como diversas sub-bahÃas y otras ensenadas a lo largo de su recorrido. Fundy es especialmente conocida por sus grandes mareas, ya que alcanzan cerca de los 20 metros y que propician la aparición de unos ricos hábitats para aves playeras y peces. Podemos disfrutar del espectáculo cada seis horas, el tiempo qye hay, en general, entre una marea alta y una baja.
La BahÃa de Fundy es conocida también por los amantes del ecoturismo que llegan a sus orillas para disfrutar de su cálido clima y visitar sus pueblos y aldeas cuya vida gira alrededor de la bahÃa: turismo sostenible, pesca de almejas y langostas, agricultura…
Una interesante excursión es la visita a los acantilados de basalto de Hopewell. En una gran parte de la bahÃa podemos admirar numerosas formaciones rocosas espectaculares y repletas de fósiles también, asà como cuevas de piedra arenisca y formaciones volcánicas, como las que podemos encontrar en el Parque de las Cinco Islas, en la Ensenada de Minas.
Pero, sin duda, uno de los mejores alicientes para visitar la BahÃa de Fundy es que, en su desembocadura, podemos avistar ballenas francas del Atlántico Norte. Una experiencia inolvidable.


