Unida al continente por el Puente de la Confederación, la Isla del PrÃncipe Eduardo es la provincia más pequeña de todo Canadá. Por su ubicación disfruta de agradables temperaturas que hacen que numerosos turistas se acerquen hasta ella para pasear por sus bonitas playas y deleitarse con la sabrosa gastronomÃa local.
Poblada en sus orÃgenes por los nativos americanos mikmaq, el pasado de la Isla del PrÃncipe Eduardo es agitado, con la presencia de colonos franceses y británicos. Incluso en algún momento, la isla se planteó la independencia o la posibilidad de unirse a Estados Unidos. Sin embargo, en 1873 entró a formar parte definitivamente de Canadá.
La capital de la Isla del PrÃncipe Eduardo es Charlottetown. Una coqueta localidad con un bonito casco antiguo de la era Victoriana a la que, con la inauguración en 1997 del Puente de la Confederación que une la isla con el continente, acuden cda vez más turistas, principalmente norteamericanos. Cualquiera que visite la isla en verano, podrá disfrutar del Festival de Charlottetown o de agradables paseos por el Muelle Peakes. Puede conocer la Casa de la Provincia, que albergó la Conferencia de Charlottetown, asà como la Sala de los Fundadores, donde, sin duda, se asombrará ante la historia de Canadá en formato interactivo que ofrece este lugar. Después del paseo por la ciudad, nada mejor para reponer fuerzas que saborear un plato de langosta, tÃpico de la gastronomÃa isleña.
Una oportunidad de conocer uno de los rincones pintorescos y de gran riqueza histórica de Canadá, gracias a las numerosas ofertas de vuelos baratos existentes.
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